
Menorca se divide en dos caras muy diferentes: El norte, con una costa agreste y desigual, de escasa vegetación y muy accidentada, con numerosos islotes y playas de arena rojiza y el sur, formado por roca calcárea y que es plano, de suaves acantilados, barrancos esculpidos por el agua y calas de arena blanca rodeadas de pinos.
El clima de la isla es típicamente mediterráneo, suaves temperaturas, cuya media anual se sitúa en 18 grados.
